Quim Marqués es una persona arraigada en la cocina por transmisión familiar: hace 16 años relevó a sus padres frente al antiguo Suquet del Almirall, en la Barceloneta. Después de haber pasado por varias cocinas decide anclar en este puerto de Barcelona. Hace 15 años cambia de ubicación el local, con un proyecto sólido y de futuro, que se basa en la elaboración de una cocina marinera bien hecha, agarrándose fuerte al producto. Desde el primer día comparte ilusiones y trabajo con Manel Marqués, y con todo un equipo preparado y motivado para llevar adelante esta tarea de cocinar bien. Muchos restaurantes, muchos amigos, libros, programas de radio, viajes, televisión..., pero lo que cuenta de verdad es la proyección de menos a más, siempre firme con el producto, la sencillez y el trabajo diario.
Cuarta generación de cocineros y primera promoción de la Escuela de Hostelería de Barcelona, Quim Marqués actualmente regenta su restaurante familiar en la Barceloneta, elaborando cocina con sabor a mar en el Suquet del Almirall. Finalista de concursos gastronómicos como el Campeonato de España de Cocineros (Bocuse de Oro) o el Campeonato Mundial de Pierre Taittinger, antes había trabajado en los prestigiosos restaurantes El Racó d’en Freixa (Barcelona), El Bulli (Rosas), Casa Fermín (Oviedo), La Cuisine des Anges (Bélgica), el Nostromo (Barcelona) y Lola (Barcelona). Colabora con revistas especializadas y participaba en los programas de radio “De Boca en Boca”, con Jordi Estadella, y “Versión Rac1”, con Toni Clapés, sobre temas gastronómicos.
Es autor de ¿Qué comemos hoy?, La cocina de la Barceloneta, Cocina de mar, y coautor de Come bien, vive mejor y Recetas para enamorar, seducir y amar.
Ha exportado la cocina de la Barceloneta a ciudades de todo el mundo, como Nueva York, Washington, Frankfurt, Moscú, San Francisco, etc.


Una antiguo astillero, Drassanes Cardona, nos ha dado la posibilidad de respetar los volúmenes de un taller típico de la Barceloneta de comienzos del siglo xx, y conservar la estructura que se utilizaba en la época. Como dato curioso destaca el hecho de que en este astillero se construyeron las réplicas de las carabelas de Colón (Santa María, La Pinta y La Niña). El restaurante tiene un ambiente cálido, con motivos marineros y muchos recuerdos y pinturas que le confieren un carácter único, y al mismo tiempo es un local confortable y acogedor. Con capacidad para 40 comensales, también disponemos de una fantástica terraza para 24 personas más, con vistas al paseo y al Port Vell.
Nos encontramos a escasos 200 metros de la playa y a 100 metros del parking. El local está adaptado para personas con discapacidades y tiene aire acondicionado.



Este antiguo barrio de pescadores es hoy un barrio emblemático de Barcelona, con mucho carácter, abierto al mar y con una curiosa arquitectura cuadriculada. Es como una ciudad en miniatura, la “Barceloneta”, que ocupa una pequeña península que diseñó el marqués de Minas, a mediados del siglo XVI.
Muy influenciado por la cultura de los pescadores de los años cincuenta, llegados de muchas partes del Mediterráneo, se ha convertido en el lugar donde encontrar la auténtica cocina marinera, con numerosos restaurantes y locales dedicados a la restauración. También cuenta con una buena oferta hotelera después de la apertura en los últimos años de alguno de los más modernos y mejores hoteles de la ciudad. El sol y el buen tiempo hace que un paseo por sus calles frente al Port Vell hasta la playa sea hoy uno de los rincones con mayor encanto de Barcelona.





Nuestra filosofía por lo que respecta a la cocina es muy sencilla: hacemos recetas marineras en el puerto de Barcelona. Todo el producto del mar lo compramos diariamente a 100 metros del restaurante, en la lonja de Barcelona.
Las verduras y hortalizas procuramos que sean de producción ecológica, así como los lácteos, los huevos y otro víveres. Además de la carta, que cambiamos dos veces el año, disponemos de una pizarra donde ofrecemos cada día los alimentos rabiosamente frescos que nos proporcionan las diferentes estaciones del año. Intentamos buscar la máxima calidad y el respeto por el producto. Para disfrutar comiendo como en nuestra casa, lo mejor es dejarse aconsejar con algunas sugerencias de la pizarra y acabar con un buen pescado o un buen arroz. Los postres son todos artesanos, sencillos, tradicionales y frescos. Nuestros platos más emblemáticos –que hace más de 15 años que nos acompañan- son los buñuelos de bacalao, el turbot con verduras y jamón, el arroz de barca, las albóndigas con calamares y gambas, la coca de sardinas, las gambas de la Barcelonesa, el Tatín de manzana, y hemos incorporado un plato estrella: la Paella DO Barcelonesa. Ofrecemos un trato familiar, correcto y próximo.



No todo el mundo lo sabe, pero tenemos un sótano con dos zonas, que pueden unirse o no según convenga. Una es la bodega, con capacidad para 12-14 personas; una mesa de roble francés y alrededor una bodega de vinos, en un ambiente cálido y reservado, con aire acondicionado y los vinos a la temperatura adecuada, perfecto para pequeñas reuniones familiares o de negocios. Tenemos una carta de vinos con unas doscientas referencias; todos nuestros vinos son nacionales y no hay ninguno que pase de los 50 €, servidos en copa Riedel.
La otra zona del sótano, amplia y con capacidad para 40 personas, la llamamos Piano, porque la preside un antiguo piano de 1900. Es una sala totalmente diáfana para grupos, fiestas, comidas de empresa y celebraciones. Como son los bajos de un viejo astillero, podemos encontrar pequeñas joyas arquitectónicas de diferentes épocas: paredes de más de doscientos años, columnas de hierro forjado, vigas diseñadas por Eiffel y una maravillosa pared de piedras provenientes de la montaña de Montjuïc.



Paseo Joan de Borbó, 65.Barcelona, 08003
Tel. 93 221 62 33
Horario: Martes a Sábado de 13:30 a 16:30 y de 21:00 a 23:30, Domingo de 13:30 a 16:30
E-mail: reservas@suquetdelalmirall.com